The mother of the nation

While women may be subordinated politically in nationalist movements and politics, as we have seen asserted above, they occupy an important symbolic place as the mothers of the nation

Nagel, Joane. “Masculinity and Nationalism: Gender and Sexuality in the Making of Nations.” Ethnic and Racial Studies, vol. 21, no. 2, 2018, pp. 242–69

La participación de las mujeres en los movimientos nacionalistas ha sido obstaculizada doblemente. Primero, porque el papel que solían ocupar en la sociedad las privaba de participar activamente en ella, y sus opciones eran limitadas y escasas. Sin embargo, situaciones excepcionales, como los movimientos de liberación nacionalistas, generan actos excepcionales y muchas mujeres lograron participar activamente en estos procesos; pero su papel fue invisibilizado y menospreciado en la mayoría de los casos. Se preponderó, tanto en la realidad social como en el espacio simbólico su rol de compañera, mujer-refugio y madre.

La mujer es la madre de la nación. La condición maternal se realza desde una mirada que le otorga el carácter de lo sublime, de lo sagrado, dadora de vida, pero no envuelta en ella activamente. La madre da la vida, la protege, y corresponde a sus hijos, varones sin duda alguna, defender a la madre, a sus hermanos y a sí mismos, y en última instancia, a la nación.

La patria es mujer y es madre: es tierra de hombres, es el origen, es lo sagrado que ha de protegerse, fuente y posesión a un mismo tiempo. La madre de la nación, o lo que es lo mismo, la nación-madre, constituye el símbolo perfecto que justifica el papel de la mujer en los movimientos nacionalistas, y que se erige como recurso metafórico ideal en las concepción de una nación que reclama el auxilio de sus varones.